Somos quienes creemos que el Evangelio tiene algo que decirle a la realidad de nuestra ciudad. Formamos conciencias, sembramos la Doctrina Social de la Iglesia en barrios y comunidades, y acompañamos a quienes trabajan, a quienes cultivan la tierra, a quienes son sordos al oído pero no al corazón. Caminamos junto a la comunidad migrante ya todo aquel que busca vivir su fe con compromiso social y político. Porque ser cristiano no es solo creer: es transformar.